La stevia es uno de los endulzantes más populares en diferentes países del mundo, ya sea por sus maravillosos beneficios, para las personas diabéticas o para aquellos consumidores que necesitan perder kilos o mantener su peso. Su poderoso dulzor, se ha convertido en una de las mejores alternativas para seguir disfrutando de su vida, sin sacrificar su paladar, Por esta razón existen diversas formas de consumir la stevia agregandola a todas sus bebidas.
Historia de la stevia
La stevia ha sido utilizada por los indios guaraníes desde la época precolombina, como endulzante y planta medicinal. En la segunda mitad del siglo XIX, el naturalista anarquista ítalo-suizo Moisés Santiago Bertoni, emigrante en Paraguay, estudió y difundió por vez primera el uso que los indios de la cuenca del río Paraná hacían de esta planta.
Pocos estudiosos le dieron importancia a las bondades de esta planta, después de la segunda guerra mundial, que se reanudó su investigación por la escasez de azúcar. Pero luego fue olvidada de nuevo y es donde investigadores japoneses, cambian el lugar de los investigadores ingleses y hoy día, la stevia ocupa el 50% de la cuota del mercado de los edulcorantes, y se emplea en bebidas, helados, chicles, dulces, etc.
Contiene un gran dulzor, pero no incluye elevadas calorías, es prácticamente nula. Por otro lado, este alimento aporta al organismo hidratos de carbono, grasas (que también son necesarias), proteínas y vitaminas A, B y E. Sin olvidar otros componentes como el fósforo, el calcio, el magnesio, el zinc, el potasio y el hierro.
Propiedades de la stevia
Entre sus distintas propiedades destaca la de ser antibacteriana, antiséptica y con aporte de antioxidantes de valor para el organismo y para prevenir ciertas enfermedades. Se puede utilizar como un tratamiento natural para las personas con hipertensión, la diabetes, la obesidad, caries y salud bucodental y como infusión digestiva. Su ingestión no altera la flora intestinal, no tiene índice glucémico, es rico en minerales, por sus propiedades diuréticas como el potasio. Ayuda contra el estreñimientos, por su riqueza en fibra y sus propiedades laxantes. Favorece a la limpieza del intestino, por su más de treinta componentes antibacterianos.
¿Cómo consumir la stevia?
El poder edulcorante de la stevia es 300 veces más dulce que el azúcar. La realidad es que nuestro organismo no la reconoce como hidrato de carbono, por ello no la metaboliza y se elimina sin afectar los niveles de glucosa en la sangre. Por esta razón, puede ser consumida en forma segura por diabéticos, intolerantes a la glucosa o personas en tratamientos o que buscan bajar de peso. Lo mejor de todo es su agradable sabor al incluirla en jugos, tés y preparaciones de todo tipo.
La stevia es ideal para acompañar cremas, infusiones o elaboraciones con fruta. En cuanto a las recetas de pastelería, los expertos recomiendan emplear la misma cantidad de stevia que si fueses a utilizar azúcar, pero echando un 10% más de líquido, sobre todo porque la stevia no se disuelve con tanta facilidad. Para la elaboración de galletas y pasteles suele utilizar un formato especial en polvo.